El beso primero y el último.
El beso espontáneo y alegre, cuando nos hacemos felices.
El beso delator.
El beso fluido.
El beso feo, rápido, ni se piensa ni se siente ni se recuerda.
El beso perfecto, sólo nuestro.
El beso que no pudimos besar.
El beso tierno.
El beso estremecedor.
El beso deseado que nos negamos.
El beso poético.
El beso que no nos gustó.
El beso inventado sobre el dorso de la mano antes de dormir.
El beso borracho y ceniciento.
El beso al que sólo juegan las lenguas.
El beso nervioso por no estar seguros.
El beso al aire del hasta luego, que se posa en algún lugar desconocido.
El beso pensado.
El beso del gemido entre las piernas.
El beso que sólo puede significar “te quiero”.
El beso público.
El beso helado que no entendimos.
El beso a carcajadas.
El beso inolvidable y recreado una y mil veces.
El beso a escondidas.
El beso al ritmo de la música.
El beso robado.
El beso esperado.
El beso apasionado y jadeante.
El beso cuidadoso por la mañana.
El beso que no recuerdo.
El beso que no recuerdo.
El beso torpe.
El beso que nos daremos.
El beso contra la pared.
El beso en los párpados, los dedos, el cuello, las piernas, la mejilla, los pies, la frente, la nariz, la tripa, las orejas... Distinto.
Y todos los demás, nuestros.Nuestros besos.


